En la zona de San Bartolomeo, fuera del casco urbano, se han hallado restos romanos, suevos y visigodos y se sabe que allí existió un monasterio. La primitiva iglesia, fundada en el siglo XI, fue experimentando modificaciones con el tiempo. Se conserva el ábside semicircular, historiados capiteles y pinturas murales del siglo XVI. En la plaza hay un bonito crucero del siglo XVIII.
Se cree que la iglesia de San Telmo, patrón de los navegantes, fue edificada sobre la casa en la que murió el santo. Aún se conserva un muro de la cripta del siglo XIII, pero no de la primitiva capilla del XV. Es la única de estilo barroco portugués en Galicia, con planta circular y curiosa cúpula.