Gran cantidad de restos prehistóricos y pinturas rupestres dan fe de la existencia de anteriores asentamientos humanos en el Castrum Vardulies de Plinio. Existen numerosos vestigios de la antigua colonia romana de Flavióbriga y en la plaza de la iglesia todavía se puede ver un miliario de la época de Nerón. Más tarde, formó parte de la poderosa hermandad de las Cuatro Villas. En el límite con el País Vasco, más cerca de Bilbao que de Santander, perteneció al señorío de Vizcaya hasta finales del siglo XV, del que se separó por iniciativa propia. Todavía hoy cuenta con una importante población flotante, estimada en más del 35 por ciento, procedente de la región vecina. Fue villa antes que la capital y hoy es la tercera población más importante de la Comunidad. Sin embargo, conserva cierto aire medieval en algunas callejas de su parte antigua con balcones de madera. A esto se añade el encanto de los soportales marineros de la plaza donde se encuentra el edificio del Ayuntamiento. Además, hay algunos buenos ejemplos de arquitectura modernista como el palacio de Ocharán y casonas señoriales como las de Otañes y Ontón. Cuenta con numerosas playas, dos de ellas urbanas: la de Ostende, ganada al mar, y la más antigua de Brazomar, en las inmediaciones del parque del promontorio de Cotolino.