La ría de San Martín de la Arena, desembocadura del Saja-Besaya, ya estuvo habitada hace más de 100.000 años. Quedan restos en la playa de Los Locos y muestras de arte rupestre en la cueva de las Brujas. Hay otros yacimientos en los castros de Hinojedo y de la Masera. Fue el Portus Blendium romano y punto final de la calzada que unía la meseta con la costa. En el barrio de Santiuste, viejo puerto comercial y ballenero en el siglo XII, también se han realizado hallazgos arqueológicos. Uno de los barrios más populares es el marinero de la Cuba. La entrada al puerto está vigilada por el faro y las murallas del Torco. Piedra Blanca, también conocida como Punta del Dichoso, se ha convertido en un parque sobre los acantilados. Sobresalen algunos palacios del XVII y XVIII como el de Ferrero o la Casa de los Polanco. Popular centro turístico desde mediados del siglo XIX, cuenta con magníficas playas: la Concha, Ribera y Riberuca, Tablía. En Punta Ballota, sobre la playa del Sable, se alza el torreón medieval de Tagle. Otros ejemplos de patrimonio civil son el palacio Velarde, la torre de Santiyán y la casa del Marques de la Conquista en Piélagos. En las inmediaciones existen interesantes muestras de arquitectura religiosa como la iglesia románica de Santiago de Ongayo y la de Santo Domingo de Barquería, del siglo XI, en Cortiguera.