En la época talayótica, a finales de la Edad de Bronce, se construyó este poblado considerado como uno de los monumentos de mayor valor histórico de la provincia de Menorca. En las ruinas de este asentamiento todavía se conservan en perfecto estado los talayots y los taulas.
Los primeros son unas enormes torres megalíticas de gran altura que servían de torre de defensa y vigilancia, de sepultura e incluso de almacén. Las taulas eran monumentos funerarios en forma de “T” compuestos por dos piedras de gran tamaño colocadas una vertical sobre el suelo y la otra horizontal encima de la primera.
La estructura del poblado todavía puede apreciar con claridad.
(c) 2009 Rocío Orovengua León