Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, el Monasterio del Escorial fue fundado por Felipe II en conmemoración de la victoria contra las tropas francesas en la batalla de San Quintín. Fue una obra ingente, ya que se concibió como monasterio, residencia y panteón de la Familia Real Española.
Juan Bautista de Toledo inició su construcción en 1562 y, a su muerte, siguió como arquitecto general Juan de Herrera, creando un estilo propio que influyó en la posterior arquitectura española.
La Basílica, núcleo central de todo el edificio, y la Biblioteca, con suelo de mármol y estanterías de maderas nobles, constituyen dos de sus piezas fundamentales. Esta última alberga obras valiosísimas, como las Cantigas de Santa María y diversos códices y manuscritos árabes y persas.
© 2009 Rocío Orovenga León