Esta espléndida concatedral de Soria fue construida en el siglo XII sobre los restos de un antiguo monasterio agustino. En el año 1520 se desmoronó y fue reedificada con corte renacentista gracias al patrocinio del obispo Acosta. La nueva iglesia se terminó sobre 1575 con planta de salón, cabecero poligonal, tres naves y bóvedas estrelladas.
En todo el conjunto destacan el hermoso claustro románico con influencia mudéjar y que afortunadamente sobrevivió a numerosas obras y modificaciones posteriores, la portada sur de estilo plateresco y los interesantes retablos que se cuelgan en su interior como, por ejemplo, el retablo mayor del siglo XVI, obra de Francisco del Río.
© 2009 Rocío Orovenga León