La Complutum romana debe su nombre actual a un castillo de origen árabe. Desde el siglo XII, cuando se llamó Burgo de Santiuste, al XIX fue propiedad del arzobispado de Toledo. Amurallada en el siglo XIII, contó con ocho puertas (la de Burgos es la única medieval que queda) y 22 torres, de las que se sobreviven 16. Muy importante durante el reinado de los Austrias, sufrió abandono y fue arrasada por los franceses. Hay que visitar la Capilla del Oídor y torre de Santa María, donde fue bautizado Cervantes, así como la iglesia de San Ildefonso. Entre los conventos, destacan los de las Magdalenas, las Juanas, Carmelitas Descalzas, Agustinas Recoletas y Santa Úrsula, además del monasterio de las Bernardas, con hermosa iglesia barroca y Museo de Arte Religioso. En el dominico de la Madre de Dios está el Museo Arqueológico. El Oratorio de San Felipe Neri guarda obras de Alonso Cano, Gregorio Fernández o Maella. Entre los colegios sobresalen San Ciriaco y Santa Paula, San José, Santa Catalina, Máximo, del Rey, de San Pedro y San Pablo y de los Irlandeses. En la calle de Santiago se puede admirar palacios de los siglos XVI y XVII. El modernista de Laredo, construido con elementos góticos del castillo de Santorcaz del siglo XIV, alberga el Museo Cisneros. El Teatro Cervantes fue Corral de Comedias en 1602. Por último, están el Hospital de Santa María la Rica, del siglo XIII, y el de la Misericordia, del XV. En las inmediaciones, ruinas romanas de la Casa de Hippolytus, un precursor que fundó el Collegium Iuvenium. La ciudad está vinculada a personalidades como Cervantes, el Arcipreste de Hita, Solís y Rivadeneyra, Azaña, San Diego o Juan I de Castilla.
© 2009 Herminia Bevia Villalba