La Magistral ha sido centro religioso desde el siglo IV. En el siglo XIII se levanta la conocida como Capilla de los Arzobispos sobre una anterior de origen visigodo. Centro de la villa medieval, fue colegiata en el siglo XV y la mayor de las iglesias. Cisneros la manda reformar y se convierte en Magistral en 1519. Concebida en estilo gótico, combina también elementos mudéjares y renacentistas. Tiene una amplia planta con tres naves y girola poligonal rodeando la capilla mayor. En la zona sur destacan el claustro, la sacristía y la parroquia de San Pedro, sobre la antigua capilla de santa Lucía, así como la torre concluida en el siglo XVII. La Sala Capitular alberga el Museo Catedralicio y bajo el presbiterio está la cripta de los Santos Niños. Reconstruida tras la guerra civil, es la única catedral gótica de la Comunidad de Madrid.