Este pequeño puerto natural de Ciudadela no es sólo conocido por su serena belleza, sino también por producirse en él en varias ocasiones al año un fenómeno meteorológico denominado “rissaga”. Se trata de una oscilación brusca del nivel del mar que, cuando es muy intensa, puede producir destrozos en los barcos amarrados e inundaciones. Por este motivo, permanece cerrado durante varios días al año ante la previsión de nuevos rissagas. Fuera de estos días, maravilla a los turistas por la paz que proporciona pasear por sus aceras contemplando el magnífico paisaje.
(c) 2009 Rocío Orovengua León