Asentada sobre el cerro de la Muela, en el punto más alto de la ciudad. En su intramuros albergó la primitiva ciudad recién fundada. Imponente conjunto amurallado de época almohade, jalonado de torres albarranas y arcos de herradura, consta en algunos puntos de doble amurallamiento. Las espléndidas vistas sobre el río Guadiana y las impresionantes puestas de sol bien merecen acabar la jornada en este bello enclave.
El dorado sol de la tarde acaricia las rocas de las murallas tiñéndolas de colores cálidos. Si las piedras hablaran… sus palabras nos transportarían a un pasado de floreciente belleza, cultura, poesía, rumor de fuentes, pero también vidas de gentes sencillas, historias cotidianas…