El comercio tuvo una enorme importancia en la ciudad durante los siglos XV y XVI. Este edificio, uno de los más hermosos ejemplos del gótico civil español, es el fruto de este esplendor. La palabra lonja, procede del italiano logia, pórtico, porque es allí donde se realizaban estas operaciones de intercambio, los inicios de la banca y la bolsa modernas. Fue construida a finales del siglo XV y una de sus salas principales es la de Contratación o Salón de las Columnas, abovedada con arcos de crucería y columnas helicoidales Aquí se creó la primera letra de cambio. Desde ella se accede a un patio recoleto, con cipreses y naranjos, llamado pati dels tarongers, o de los naranjos. En la Sala del Consulado del Mar, posterior, ya aparecen elementos renacentistas. Es rectangular, con un impresionante artesonado y ventanas ojivales con parteluz. Aquí tenía su sede el consulado del mar, la institución medieval que constituyó el primer tribunal mercantil español. También dispone de una capilla con bóveda de crucería estrellada. En el exterior, dominado por la torre, que no llegó a rematarse hasta el siglo XX, una magnífica fachada en la que destacan las ocho ventanas góticas del piso superior y la representación de los pecados originales en el portal. Está declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO
(c) 2009 Isabel Ortiz Vera