Desde lo alto de una colina, a más de 100 metros sobre el nivel del mar, las vistas de la bahía de Palma son inigualables. Este es el privilegiado lugar donde se encuentra el Castillo de Bellver, que traducido al castellano significa “Castillo de buena vista”.
Fue construido a principios del siglo XIV bajo el mandato del rey Jaime II, donde estableció su corte. Desde entonces, ha tenido numerosos usos: residencia de verano, refugio contra la epidemia de la peste, fortaleza militar, hospital de enfermos y prisión.
De su estructura destaca sobre todo la originalidad de la planta, con forma circular y con torres también circulares adosadas, que lo hacen diferente al prototipo europeo.
En la actualidad, alberga en algunas de sus dependencias el Museo de la Ciudad.
© 2009 Rocío Orovenga León