A unos nueve kilómetros de Magaluf se encuentra este entrante de mar llamado Cala de Portals Vells. Con unos 110 metros de longitud, se caracteriza por sus arenas blancas y finas, que atraen cada día a numerosos turistas.
Es también el lugar perfecto para practicar deportes acuáticos y fondear embarcaciones.
Por sus alrededores se extiende un frondoso pinar, que forma parte del catálogo de Áreas Naturales de Especial Interés aprobado por el Parlamento de las Islas Baleares.
Como dato curioso, esta cala también es conocida porque de su cantera se extrajeron los bloques de piedra con los que se construyeron la Catedral de Mallorca y la iglesia de Santa Eulalia entre los siglos XIV y XV.
© 2009 Rocío Orovenga León