Las murallas de Dalt Vila, Patrimonio de la Humanidad, cobijan la zona más monumental de la ciudad. Fueron levantadas entre los años 1555 y 1585 por orden de Felipe II como defensa ante los ataques de los turcos. El recinto amurallado tiene forma de heptágono irregular. En cada uno de sus ángulos sobresale un baluarte, formando siete en total. El de Santa Tecla, al este de la catedral, constituye el punto más alto de la ciudad. En el de Sant Pere o Es Portal Nou se colocaban los soldados para hacer frente a los enemigos y hoy acoge conciertos al aire libre.
© 2009 Rocío Orovenga León