Capital económica y administrativa de la isla, es un municipio extenso que incluye numerosos pueblos de curiosa denominación prehispánica: Tetir, Tefía, Tesjuate... Aquí puedes encontrar en cualquier lugar a un gallego, portugués, andaluz, marroquí, gentes de diverso origen que conviven en armonía en un municipio en continua expansión Cabe destacar lugares como la plaza de la iglesia, donde puedes degustar un pescado muy particular denominado tollo junto con una cerveza bien fresca y dejarte envolver por el acento de los majoreros. Visita playa Blanca y observa los matorrales que jalonan la costa, recorre a pie la ciudad descubriendo las distintas esculturas que en los últimos años han dado cuerpo al Parque Escultórico del Municipio. Acude a los restaurantes y prueba una jarea (pescado seco que se cocina directamente sobre la llama) y déjate instruir por la gente que siempre acepta al visitante con la mejor hospitalidad posible. Acude a los pueblos circundantes y conoce las estrategias del agricultor majorero para aprovechar al máximo el agua por escasa y prueba los quesos de la tierra que te ayudarán a comprender la razón por la que en este municipio se venera casi de forma obsesiva a la cabra, símbolo de la ciudad y por extensión de la isla.
© 2009 Alicia Fernández Bencomo