A principios de los noventa las políticas culturales comenzaron a centrar sus acciones en el embellecimiento del municipio con el objetivo de mantener las tradiciones e incorporar modernidad al lugar. Las primeras esculturas se erigieron en la entrada de los muelles y predominaban los motivos marinos: conchas, estrellas de mar, corales, de grandes dimensiones que dieron al puerto un aspecto moderno y cuidado. A partir de aquí la iniciativa fue tomando cuerpo hasta formar en la actualidad el denominado Parque Escultórico de la Ciudad que cuenta con más de ochenta esculturas de artistas locales y foráneos y se ha integrado armoniosamente entre el patrimonio artístico y arquitectónico de Puerto del Rosario.
© 2009 Alicia Fernández Bencomo