En 1924, el General Primo de Rivera destierra a D. Miguel de Unamuno a Fuerteventura. El filósofo, rector de la Universidad de Salamanca, es de esta forma apartado de la vida política del país. Esta circunstancia puede dar una idea de las condiciones de vida a principios de siglo en esta isla. Aislamiento, marginación, pobreza extrema, dominación militar. La casa-museo ofrece información sobre la influencia de la isla en la obra de D. Miguel. Es una casa antigua del siglo XX con un patio interior con aljibe, grandes ventanales, muebles de la época y textos que, desde las paredes, nos dejan conocer como la fauna, la flora y sobre todo el mar de Fuerteventura influyeron en la obra de Unamuno.
© 2009 Alicia Fernández Bencomo