En el municipio de Pájara, la península de Jandía está rodeada de playas kilométricas de arena amarilla resultado de la erosión del jable (material volcánico). A pesar de los complejos turísticos, existen numerosas playas desiertas. La arena amarilla de pronto es atravesada por enormes macizos de basalto negro que producen inquietud en el observador. La más impresionante, Cofete, a la que sólo se accede en 4 x 4. Hay que ascender por una cordillera volcánica desde donde se observa la playa en toda su extensión para luego bajar hasta la costa y dejarse llevar por el ritmo de las olas y el susurro de los vientos.
© 2009 Alicia Fernández Bencomo