Esta casa de principios del siglo XIX alberga un museo dedicado al grano. Supone un recorrido por las diferentes técnicas agrícolas que han utilizado los habitantes de Fuerteventura a lo largo de la historia, especialmente en aquellas épocas en las que el aislamiento era más acusado. Los ciclos climáticos y los condicionantes que estos suponían para el cultivo de diferentes cereales, los aperos y rudos instrumentos que el majorero fabricaba por carecer de contacto con el exterior, son ejemplos de como el ser humano es capaz de adaptarse a sus circunstancias para domar la naturaleza en su favor.
© 2009 Alicia Fernández Bencomo