Homenaje de César a sus paisanos, el monumento es una enorme figura escultórica que representa la magnanimidad del campesino y su obra. La escasez de agua, las infertilidad del terreno volcánico y el viento son los tres enemigos de la agricultura lanzaroteña. Para ello el campesino ha ideado una forma de “cultivo en agujero" horadando la arena volcánica hasta llegar a la tierra y protegiendo a la vid mediante muros-cortavientos que pueden contemplarse en la zona de la Geria. Aún se conserva la tradición de las campesinas por la que las solteras utilizan pamela de tela mientras que las casadas las usan de palma.
© 2009 Alicia Fernández Bencomo