Isla Bonita, Isla Verde o Isla Corazón, son algunos de los nombres que recibe esta isla, la más noroccidental del archipiélago. Se distingue de todas las demás por el verdor de sus montes y la abundancia de agua, siendo la única isla canaria que tiene arroyos o pequeños ríos. La Palma no es un destino típico de sol y playa, es un destino de naturaleza y sostenible, idóneo para la práctica del senderismo y el turismo deportivo. Declarada Reserva de la Biosfera en 2002, es una de las islas del archipiélago con mayor superficie boscosa, tanto de pinos como de laurisilva. Además, esta isla promueve la defensa de la claridad de los cielos nocturnos y del amenazado derecho a la observación del firmamento. La capital, Santa Cruz de la Palma, fue fundada en 1493 en un enclave protegido de los vientos e idóneo para que recalasen los barcos. Su puerto llegó a ser el tercero más importante de Europa, paso obligado del comercio con las Indias. Gracias a esto, posee un rico patrimonio artístico de estilo renacentista, barroco y neoclásico, en el que destaca la iglesia de El Salvador. También son notables las obras de arte importadas de Flandes y América, especialmente las de temática religiosa.
© 2009 Alicia Fernández Bencomo