Institución que fundaron en 1880 unos cuantos artistas, se dedica a difundir la literatura, las artes plásticas, el cine, la danza, la música… Cuenta con cuatro salas de exposiciones, una biblioteca, el Salón de Baile y la Sala de Columnas, un teatro, una notable colección de plástica y un interesante fondo documental; su azotea puede visitarse los fines de semana. A los veladores de la Pecera, su cafetería de techos altísimos y luminosos ventanales, se sientan Picasso que, absorto, hace figuritas con el migote de los panecillos, Arturo Barea, que trabaja en sus patentes a unas decenas de metros en vertical y se baja a tomar café con las notas de un libro que le ronda por la cabeza, y tantos, tantos otros.