Hay quien asegura que es una de las mejores playas urbanas del mundo. Con algo más de tres kilómetros de arena dorada, sus aguas son tranquilas y sin corrientes, gracias a una barrera natural que las protege, La Barra, un arrecife que encalma el oleaje sin aislarlo de las aguas abiertas. En sus aguas se practica surf, buceo y pesca artesanal. El paseo que recorre la playa ofrece numerosas terrazas para pasar las horas plácidamente. El paseo marítimo, con sus esculturas y murales, culmina en el Auditorio Alfredo Kraus, impresionante construcción de forma acastillada.
© 2009 Alicia Fernández Bencomo