Esta excepcional iglesia es una de las obras arquitectónicas más emblemáticas de la ciudad. De estilo gótico catalán, su construcción se remonta al año 1509. La planta en un principio era de una sola nave pero se amplió con posterioridad.
Destaca sobre todo por su majestuoso interior. Entre todos los elementos que alberga, sobresalen los retablos de pintura catalana del siglo XVI, principalmente el del altar mayor, obra de los pintores Pere Serafí "lo grec" y de Jaume Fontanet, así como las piezas de estilo modernista como una imagen de piedra de la Virgen de Loreto y una talla del Santo Cristo, las dos del escultor Enric Monjo.
© 2009 Rocío Orovenga León