Esta catedral de inspiración gótica es sin duda el edificio más representativo de Barcelona, un verdadero icono de la ciudad. Fue el proyecto más ambicioso de Gaudí, quien falleció sin ver cumplido su sueño de verlo finalizado. Francisco de Paula Villar fue el responsable del diseño inicial, que sólo contemplaba la construcción de un sencillo templo neogótico. Sin embargo, comenzadas las obras de la cripta, ciertas desavenencias provocaron su dimisión, por lo que Gaudí tomó el relevo y cambió el proyecto por completo. Destacan sus doce esbeltas torres que permiten su contemplación desde cualquier punto de la ciudad, así como la fachada del Nacimiento, inigualable en su riqueza de figuras y elementos decorativos.