A comienzos del siglo XII, el obispo San Odón mandó construir esta catedral que es hoy un ejemplo significativo del estilo románico con influencias lombardas. Tiene tres naves con bóveda de cañón, cinco ábsides y crucero, en cuyos extremos se aprecian dos torres sin terminar. El claustro, situado en el centro, es de planta rectangular y de él destacan sobre todo los capiteles de las columnas decorados con motivos vegetales y figuras humanas. En su interior, en el museo diocesano, se guarda una obra de arte de gran valor. Se trata de una miniatura de principios del siglo X del “Comentario del Apocalipsis de San Juan”, la obra más conocida de Beato de Liébana, monje del monasterio de San Martín de Turieno.
© 2009 Rocío Orovengua León