En la parte vieja de la ciudad de Almería se halla esta hermosa catedral con forma de castillo cuyo origen se remonta al siglo XVI. El aspecto fortificado que le confieren sus tres torres, dos octogonales y una cuadrada, y sus robustas murallas y almenas, se debe a que la misión originaria de este templo fue la de proteger la ciudad de los ataques de los piratas. Su estilo arquitectónico es predominantemente gótico. De su interior destacan el retablo barroco del altar mayor decorado con valiosas pinturas y esculturas, así como las capillas de San Indalecio y la de la Piedad, ya de estilo renacentista. El claustro interior, antiguo patio de armas, también es de estilo renacentista.
© 2009 Rocío Orovengua León