Una muralla de más de tres metros de anchura y cinco de altura que une la Alcazaba con el cerro de San Cristóbal a través del Barranco de la Hoya confiere a este paraje una belleza y magnitud de otra época. Fue mandada construir en el siglo XI por el rey Jayrán, de quien toma su nombre. En el centro del cerro se encuentra la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y los restos del castillo de San Cristóbal, de origen cristiano, construido por los templarios de Alfonso VII tras la conquista de la ciudad en 1147.
Su importancia histórica y artística fue reconocida en el año 1931 cuando el conjunto fue declarado Monumento Histórico-Artístico.
© 2009 Rocío Orovengua León