Impresiona primero por lo grande y luego por lo que simboliza: rememora la Constitución Española de 1812, la primera, que fue origen de la actual y modelo para la de otros países. Es obra del escultor Aniceto Marinas y del arquitecto Modesto López Otero y fue creado 100 años después de que se redactara la Constitución, se integra a la perfección en la atractiva Plaza de España a la que reviste de solemnidad.
Representa un gran hemiciclo en cuyos lados se hallan dos estatuas de bronce: los caballos de la paz y de la guerra. Hércules y esculturas alegóricas de la agricultura y la industria, España y la justicia adornan el enorme pilar levantado en el centro del hemiciclo; en la parte superior un grupo de figuras sostienen el texto de la Constitución.