Pequeño y acogedor hotel, situado en una zona tranquila del casco histórico de la ciudad de Santiago de Compostela, cercana al convento de San Francisco. El edificio ha sido rehabilitado con gusto respetando las características propias de un edificio antiguo compostelano: muros anchos de piedra, grandes ventanales, suelos de madera y vigas vistas en los techos. La decoración de los espacios comunes apuesta por la modernidad y los tonos cálidos.
Desde las habitaciones de la planta alta, muy confortables, con techos abuhardillados, y una vez despejadas las brumas compostelanas, se puede disfrutar de unas excelentes vistas de los tejados y patios frondosos de la vecindad.
Los desayunos son abundantes, y están muy cuidados con productos de la casa: pan, dulces, quesos, mermeladas. El personal al cuidado del hotel derrocha amabilidad y buenas maneras.
Aunque se han descubierto necrópolis anteriores, se fecha su fundación en 813. Tras el descubrimiento de un arca, probablemente romana, el... continue »