Otra imponente construcción más en la que fuera capital de la provincia romana denominada Lusitania. Según reza una inscripción hallada en una de las tribunas, fue construido en el año 8 a. C. y durante más de cuatro siglos albergó centenares de espectáculos para un público de una clase más popular a aquellos que asistían al Teatro. En él se desarrollaron luchas entre gladiadores, peleas entre fieras, luchas entre fieras y hombres, etc.
En pleno corazón de Extremadura, uno casi parece sentir la respiración agitada de los luchadores esperando su turno, el rugido de las fieras, la algarabía de los casi 15000 espectadores que tienen cabida en los graderíos del elíptico recinto.