Para conocer el verdadero corazón de Granada, demos un paseo por el barrio de Albaicín. La ruta comienza en el arco de Elvira, con una parada en la calle larga de San Cristóbal hasta el Mirador de San Cristóbal, y termina en el Paseo de los Tristes. Nos esperan calles laberínticas y en cuesta, teterías, piedras de otro tiempo, torreones, murallas, alminares, aljibes, iglesias mudéjares y cármenes, todo ello vestigios de un pasado en el que convivieron dos culturas, la musulmana y la cristiana. Dicen que lo mejor es perderse entre sus calles y llegar a la Plaza de San Nicolás por la tarde para ver cómo el atardecer enciende los muros rojos de la Alhambra.
© 2009 Rocío Orovengua León