En la preciosa posada del siglo XVII llamada Mesón de la Victoria se encontró el recinto perfecto para crear un museo que reflejara la vida cotidiana de Málaga, las costumbres y los objetos que acompañaron el quehacer de sus habitantes. Paredes blancas, flores que decoran la fachada, patio interior,… una Andalucía costumbrista y rural. A través de la 19 salas de este museo, se exponen numerosos objetos tradicionales de los últimos tres siglos, además de una interesante colección de figuras de barro cocido llamadas los “barros malagueños”, que representan temas populares y son muy famosos en la ciudad.