La actividad marítima y comercial de Málaga encuentra su mejor representación en el Mercado Central o de Atarazana. Los vaivenes de la historia llevaron a este edificio a servir a diferentes fines hasta que finalmente se construyó el mercado. Por fortuna, se conservó la hermosa puerta, que es hoy por hoy más destacado del edificio. Es típica del arte musulmán y está construida en piedra jaspón blanco con un bello arco de herradura ligeramente apuntado en su parte central.