El también conocido como Casa de la Bruja y Sorginaren Txabola, es uno de los dólmenes más importantes de Euskadi. Este monumento megalítico funerario, construido en torno al 3.500 a. C., fue descubierto en 1935. La cámara es poligonal, con nueve losas, cinco de ellas formando la galería, más la de cierre. En la excavación se encontraron restos humanos y numerosos objetos: hachas pulimentadas, puntas de flechas, cuenco campaniforme, ídolo, aro. Todavía hoy se celebra un aquelarre en el lugar a mediados de agosto. También se hallaron otros restos prehistóricos en los cercanos dólmenes del Encinal y el de Los Llanos. En las inmediaciones está el Abrigo de los Husos, uno de los yacimientos del Neolítico más importantes del País Vasco.