Nadie diría que esta sencilla iglesia de finales del siglo XV esconde en su interior una ornamentación tan exuberante. Muy influida por el barroco andaluz, su decoración interior a base de escayola dorada cubre los muros y las bóvedas.
Es una de las parroquias con más tradición cofrade de Málaga. Durante las celebraciones de la Semana Santa, cinco hermandades acuden a este templo para cumplir con la tradición y venerar a imágenes tan importantes para la ciudad como el Santo Sepulcro, la Oración del Huerto o Jesús de la Pasión.