Taifas, almohades, nazaríes… son palabras que aún resuenan como ecos entre las 30 torres y 20 puertas fortificadas de esta hermosa fortaleza militar, que se encuentra en las faldas del monte Gibralfaro. De su antigua magnificencia dan cuenta los jardines y balcones del palacio. Fue construida en dos etapas. Las obras fueron iniciadas en la primera mitad del siglo XI. Componen el conjunto dos recintos amurallados, que se adaptan de tal forma al terreno que parece parte del mismo. En el interior de uno de ellos, se encuentra el palacio nazarí con su barrio de viviendas y sus jardines, patios y baños.
© 2010 Rocío Orovengua León