Desde la playa de Ondarreta se llega paseando hasta este grupo escultórico, incrustado en las rocas y rodeado de espuma, que se ha convertido en un emblema de la ciudad y de la obra del "poeta del hierro". Las olas se estrellan contra el metal esculpido por Chillida transmitiendo un espectáculo de movimiento y sonido. Hay varias terrazas de granito rosa horadadas y comunicadas a diferentes alturas, que transmiten la fuerza y la música del viento en forma de susurros unas veces, otras de gemidos. Cerca se encuentra la estación del funicular, que arranca a los pies del monte Igueldo, y asciende hasta su famoso parque de atracciones y el torreón-faro.
© 2010 Herminia Bevia Villalba