El cercano Kursaal dio nueva vida a esta zona del barrio de Gros, próximo a la punta de Monpás y al norte de la Concha. Hasta el siglo XIX fue una zona de dunas entre la desembocadura del Urumea y el monte Ulía. La creación primero de un muro costero y posteriormente de un espigón curvo, permitieron ampliar esta playa de arena, en la que se mezclan surfistas y nudistas. Es, en todos los sentidos, la más joven de Donostia y la de mayor oleaje. Por esa razón, hay en ella una escuela en la que se llevan a cabo cursillo de surf, windsurf y bodyboard. Dispone, además, de una zona deportiva con campos de baloncesto y voléibol.
© 2010 Herminia Bevia Villalba