Es obra de Norman Foster, en cuyo honor los originales accesos a las estaciones ––marquesinas de acero y vidrio–– son popularmente conocidos como fosteritos. Además de un medio de transporte, es una atracción en sí misma por su funcionalidad y estética. De diseño futurista, con muy buena iluminación natural/artificial y acceso para discapacitados, funciona las 24 horas sábados y fiestas, y todo el fin de semana en verano. El mobiliario, los vagones y la señalización se deben a empresas vascas. A las dos líneas del metro, inauguradas en 1995 y 2002, se han sumado los autobuses-lanzadera, el tranvía y el moderno ferrocarril de cercanías para el desplazamiento de los bilbaínos.
© 2010 Herminia Bevia Villalba