Ante la Casa de Juntas, bajo el Gernikako Zuhaitza, se juraban los fueros y se reunían los representantes vascos. Incluso Fernando el Católico prestó juramento bajo el icónico árbol. El ejemplar más antiguo, el Árbol Padre, se remonta al siglo XIV. Cuando murió, en 1742, se plantó el llamado Árbol Viejo, que sobrevivió al bombardeo alemán de 1937. Los restos del histórico roble estuvieron mucho tiempo protegidos por una urna de cristal. Ha sido glosado por Tirso de Molina, Rousseau o William Wordsworth, e inmortalizado por Picasso. La canción Gernikako Arbola, de Iparraguirre, es un himno alternativo para los vascos. En 2005 fue sustituido por un retoño y junto a él siguen jurando su cargo los lehendakaris.
© 2010 Herminia Bevia Villalba