Sitio rodeado de leyenda, a unos 25 km de Jaca, al pie de una enorme mole. Aquí coexisten dos monasterios homónimos que constituyen, sin dudas, uno de los conjuntos románicos aragoneses más encantadores: El Monasterio Alto, de finales del XVI y el Monasterio Bajo o antiguo, de comienzos del siglo XI, oculto en el interior de una cueva en la sierra de San Juan. Este último alberga dos iglesias, la mozárabe o Iglesia Baja y la Iglesia Alta, construida en la segunda planta. El claustro, que data del siglo XII, visto desde el exterior parece un balcón sobresaliendo de la roca, lo cual sorprende agradablemente al visitante.
© 2011 Rocío Orovengua