Próximo a la Plaza Mayor se encuentra la explanada de este castillo erigido en el siglo XI y de cuya factura románica apenas quedan escasos tramos, entre otras razones, porque fue reformado durante el reinado de Felipe II. Era parte de la línea de defensa de los territorios cristianos y constituye el origen de la villa que, en tiempos de la Edad Media, estaba amurallada. Uno de sus elementos más llamativos es la Torre del Homenaje, que en la actualidad permanece intacta. Su planta es pentagonal, con cinco pisos y está provista de saeteras y pequeños vanos en su parte baja.
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