El valle de Benasque es uno de los más hermosos rincones de la geografía aragonesa. Está conformado por más de treinta pueblos y villas. Uno de ellos es Benasque, a orillas del Ésera, en el corazón del Pirineo. Su entramado urbano es típicamente pirenaico con grandes edificios nobles del siglo XVI y XVII, como la Casa de los Condes de Ribagorza, una de las más refinadas de la zona. Otras, en cambio, son fortificadas y con torreones, la Casa Juste o la casa Faure. El municipio brinda, además, una amplia oferta turística: actividades acuáticas, rafting, alpinismo, escalada, senderismo, golf y, por supuesto, la obligadísima visita al Parque Natural Posets-Maladeta.
© 2011 Rocío Orovengua