Al oeste de Cudillero, en Oviñana, se alzan unos impresionantes acantilados de más de 80 m de altura. Rodeado de calas rocosas y de fina arena, de difícil acceso, es el saliente más pronunciado de la costa asturiana. Ofrece una de las mejores vistas de todo el Cantábrico ––en días claros, se divisa incluso Estaca de Vares–– y perfectas puestas de sol. Hay colonias de cormoranes moñudos y gaviotas, que nidifican en los islotes cercanos. Junto al faro de Riego Abajo, el último abierto en España, se instalaron varios miradores y merenderos. Con bajamar se puede visitar la iglesiona, una cueva esculpida por las olas bajo el faro. En la misma parroquia está el curioso puerto de Portiella.
Aunque el nombre sugiera un plural, es una Comunidad singular en muchos aspectos. Lo cierto es que hay muchas Asturias, la del Cantábrico y la de... continue »