La villa creció sobre tres montes que circundan el pueblo y forman un anfiteatro natural. Es lo que se suele llamar un pueblo pintoresco de pescadores con estrechas y empinadas callejas y pasadizos, escaleras de piedra y casas colgantes pintadas de colores que trepan hacia los seis miradores. Aparece descrito en la obra de Palacio Valdés y ha sido decorado de películas. El barrio alto de La Cai fue originalmente el de los labradores y comerciantes, los caízos, y el situado en la zona baja, Cuideiru, el de los pixuetos. Los marnuetos eran los que combinaban la pesca y la agricultura, ya viviesen en el valle o en la rasa costera. Desde La Garita, antiguo castro y actual faro, se desciende hacia la plaza de la Marina, centro del pueblo, y hasta el viejo puerto. Hay que apreciar su estructura perfecta, casi un decorado, de día y de noche. El puerto nuevo al final de la barra con un pequeño astillero es el lugar ideal para aparcar.
Aunque el nombre sugiera un plural, es una Comunidad singular en muchos aspectos. Lo cierto es que hay muchas Asturias, la del Cantábrico y la de... continue »