Este palacio, mandado construir por Ramiro I, pasa a ser iglesia entre los siglos XIII y XIV. De planta rectangular, con dos pisos comunicados por escalera exterior doble, se alza sobre un alto zócalo para salvar los desniveles del terreno. El piso de abajo, de poca altura, tiene una cámara central de techumbre abovedada. Otra de las salas de esta planta estaba dedicada a baño. El superior, de doble altura, presenta dos miradores con grandes ventanas tripartitas en los lados más estrechos y otra ventana de tres vanos con arquería en la cámara alta o del tesoro. Las pinturas han desaparecido, pero se mantiene una gran riqueza iconográfica en muros, columnas y capiteles. Su originalidad reside en la concepción espacial y la utilización de recursos arquitectónicos romanos e incluso griegos, por lo que respecta al equilibrio de proporciones.
Aunque el nombre sugiera un plural, es una Comunidad singular en muchos aspectos. Lo cierto es que hay muchas Asturias, la del Cantábrico y la de... continue »