En el camino de subida desde el santuario, merece una parada el Mirador de la Reina. Primero aparece el lago Enol de 24 m de profundidad, producto del retroceso de un glaciar. Separado del anterior por el cerro de la Picota, el de Ercina tiene sólo 2 m de profundidad. Ambos lagos, situados a algo más de 1.000 m de altitud, desaguan en la vega de Comeya, una depresión resultado de la erosión kárstica. Cerca quedan restos de una antigua explotación minera. Con suerte se pueden ver salamandras, tritones, ánades e incluso rebecos a principios de la primavera. Y, por supuesto, vacas, ovejas, caballos y cabras, que campan libremente. En época de deshielo se forma un tercer lago, el de Bricial. Cada 25 de julio se celebra en la vega de Enol la Fiesta del Pastor, una romería en la que en concejo abierto se reparten los pastos.
Aunque el nombre sugiera un plural, es una Comunidad singular en muchos aspectos. Lo cierto es que hay muchas Asturias, la del Cantábrico y la de... continue »