De estilo gótico tardío con elementos renacentistas y mudéjares, la ordenó construir a finales del siglo XV Don Rodrigo Arias Maldonado, Caballero de la Orden de Santiago. Más de 300 conchas de vieiras adornan su fachada, donde también destacan las ventanas superiores divididas y las rejas de forja gótica de las ventanas inferiores. De su interior resalta el patio de la casa con sus leones, barandillas y gárgolas.
Cuentan que debajo de una de sus conchas se esconde un tesoro. El origen de esta leyenda tal vez esté en que al construir la Clerecía quisieron comprar el edificio para derruirlo, llegándose a ofrecer una moneda de oro por cada concha.