Es prácticamente el único resto de la muralla que mandó construir Alfonso X. Esta bellísima puerta de estilo gótico mudéjar, con seis arcos, está flanqueada por dos torreones cuadrados. Los dos arcos exteriores son ojivales; los dos intermedios, de herradura, y los dos interiores, también góticos. No deja de tener su simbolismo el conservar la cultura del antiguo enemigo (el de herradura) rodeado por el nuevo arco cristiano y a la vez conservándolo, asumiéndolo como parte de la historia. En el interior, una bóveda de arista partida por el rastrillo. En el exterior, el escudo de Castilla y León; en el interior, una inscripción indica que fue finalizada en 1328, reinando Alfonso XI.
(c) 2009 Isabel Ortiz Vera